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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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LECCIÓN 




^y Año a' 

(/ Segundo trimestre 
Lección 8| 



Uno dijo "gracias" 



Referencias 

Lucas 1 7:1 1-19; El Deseado de todas las gentes, pp. 227-231, 233. 

Versículo para memorizar 

"Señor y Dios mió siempre te daré gracias" (Salmo 30:12). 

Objetivos 
Los niños: 

Sabrán que Jesús se alegra cuando nos acordamos de agradecerle. 

Sentirán que es importante dar gracias a Jesús. 

Responderán con alabanzas de agradecimiento a Dios cada día. 

Menssye 



Adoramos a Jesús cuando le agradecemos. 



Breve introducción a la lección 



Resumen de la lección 

Mientras Jesús está caminando escu- 
cha a diez hombres gritando: —¡Jesús! 
¡Ayúdanos! Se da cuenta que tienen 
lepra, y les dice que vayan a mostrarse 
ante el sacerdote. Mientras iban a encon- 
trarse con el sacerdote, sanaron. 
Solamente uno volvió para agradecerle. 
Jesús le preguntó: —¿Y los nueve, dónde 
están? 

Esta lección es acerca de la 
adoración 



Adoramos a Dios cuando le agradece- 
mos tanto por las pequeñas cosas como 
por las grandes. 

Para el maestro 

"La lepra era la más temida de todas 
las enfermedades conocidas en el 
oriente. Su carácter incurable y conta- 
gioso y sus efectos horribles sobre sus 
víctimas llenaba a los más valientes de 
temor. 

"Profundamente arraigada, imposible 
de borrar, mortífera, era considerada 



OCHO 



SECCIÓN 


Desarrollo del programa 

MINUTOS ACTIVIDADES MATERIALES NECESARIOS 


Bienvenida 


Cuando 
lleguen 


Salude a los estudiantes en la 
puerta; escuche sus gozos y 
preocupaciones 


Ninguno 


V Actividades 
preliminares 


hasta 1 


A. Siente la textura 

B. Sin manos 


Objetos con diferentes texturas, 
como cortezas de árbol, plumas, pie- 
dra pómez, espagueti cocido, etc., 
bolsas chicas de papel 
Libros, lápices, papel, cucharas, fruta, 
clips, etc. 


Ver página 69. 

*En cualquier momento del programa 

se puede orar o alabar a Dios con un 

canto. 


W Oración 

y alabanza* 


hasta 1 




^J Lección bíblica 


hasta 20 


Aplicación de la historia 


Papel, tijeras, marcadores rojos o pe- 
queñas calcomanías rojas 






Estudio bíblico 


Biblia 


iE% 




Versículo para memorizar 


Biblia 


^r Aplicando 
la lección 


hasta 1 5 


A. Bandera de agradecimiento 

B. Agradecimiento internacional 


Papel, lápices de colores o crayones; 
etiquetas engomadas; figuras y pega- 
mento, tijeras (opcional) 
Ninguno 


^F Compartiendo 
la lección 


hasta 1 5 


Listones de recuerdo 


Listón de colores o cordones 



como un símbolo del pecado... Como si 
estuviese ya muerto (el leproso), era des- 
pedido de las habitaciones de los hom- 
bres. Cualquier cosa que tocase quedaba 
inmunda y su aliento contaminaba el 
aire. Si se le declaraba leproso, era ais- 
lado de su familia, separado de la con- 
gregación de Israel, y condenado a 
asociarse únicamente con aquellos que 
tenían una aflicción similar" (El Deseado 
de todas la gentes, p. 227). 

"El Señor obra de continuo para be- 



neficiar a la humanidad... pero sus cora- 
zones no quedan impresionados. Él dio 
toda la riqueza del cielo para redimirlos; 
y sin embargo, no piensan en su gran 
amor" (ibid., p. 31 3). 

¿Está enseñando el agradecimiento 
con el ejemplo? 

¿Cuáles son algunas de las cosas por 
las cuales agradece a Dios? 

Decoración del salón 

Vea la lección n° 1 . 



LECCIÓN 8 



Pnognania 



Bienvenida 

Dé la bienvenida a los niños en la puerta. Pregunte cómo les fue du- 
rante la semana, y qué alegrías o tristezas tuvieron. Pregunte sobre su 
proyecto de compartir de la semana pasada. 



Actividades preliminares 

Seleccione las actividades más apropiadas para su situación. 



Necesita: 

□ objetos de 
diferentes 
texturas 
(cortezas de 
árboles, 
plumas, 
bola de al- 
godón, una 
naranja, lija, 
espagueti 
cocido, 
etc.) 

□ bolsa de 
papel para 
cada objeto 



. Siente la textura 

Coloque cada objeto en diferentes bolsas. Pida a los niños que cierren 
sus ojos, acérqueles la bolsa y que toquen el objeto, luego pase la bolsa a la 
siguiente persona. Cuando todos los niños hayan tenido la oportunidad de 
tocarlo, pídales que adivinen qué era. (Opción para clases grandes: que cir- 
culen varias bolsas a la vez o divida a la clase en grupos pequeños y dé a 
cada grupo un juego de bolsas.) 

Estoy contenta porque Dios me dio el sentido del tacto. 
Nuestro sentido del tacto nos permite saber si algo es suave o 
duro, húmedo o frío, tibio o blando. Las partes de nuestro cuerpo 
que sienten cómo son las cosas se llaman nervios. Si sus nervios 
mueren, ustedes perderán el sentido del tacto. Si los nervios de 
sus dedos mueren, podrían quemarse los dedos y nunca sentirlo. 

Para reflexionar 

Conceda tiempo para las respuestas. ¿Cómo se sienten por tener el 
sentido del tacto? Dios nos hizo así. Agradezcámosle por la forma 
como nos hizo. Podemos agradecerle cuando oramos y podemos 
orar en cualquier tiempo y lugar. Recuerden: 



Necesita: 


□ libros 


□ lápices y 


papel 


□ cucharas 


□ clips para 


papel 


□ otros obje- 


tos peque- 


ños 



ADO;^AMOS A JESÚS CUANDO LE AG/^ADECEMOS. 

Repítanlo conmigo. 



B. Sin manos 

Pida a los niños que se sienten en círculo en el piso. Coloque los libros, lápi- 
ces y papel, cucharas, frutas, clips, etc., en el centro del círculo. Pida a los niños 
que cierren los puños y entonces traten de levantar los objetos que están en el 
piso. Asegúrese que mantengan los puños cerrados. 



LECCIÓN 8 



Para reflexionar 

Concédales tiempo para responder cuando pregunte: ¿Fue difícil leer un 
libro o levantar un clip mientras no podían usar sus dedos? ¿Cómo se 
sentirían si tuvieran una enfermedad que les incapacitara los dedos? 
La lepra es una enfermedad que algunas veces hace que no podamos 
usar los dedos. En nuestra historia bíblica para hoy vamos a aprender 
acerca de diez hombres que tenían lepra. ¿Están contentos que pue- 
den usar sus dedos? Agradezcamos a Jesús que pueden usar sus 
dedos. 

hDonmos A JESÚS cuando le a&;^adecemos 

Repítanlo conmigo. 



ORACIÓN Y ALABANZA 



Comunión 

Cuente acerca de las alegrías o tristezas de los niños (gozos o preocupa- 
ciones) como ellos se lo dijeron al llegar (cuando sea apropiado). 
Concédales tiempo para compartir experiencias del estudio de la lección de 
la semana pasada. Repasen el versículo para memorizar de la semana pa- 
sada. Mencione los cumpleaños, eventos especiales, o triunfos. Salude a 
todas las visitas. 
Cantos sugerentes 

"Tengo manos" (Alabanzas infantiles, n° 5). 

"Cristo" (Alabanzas infantiles, n" 1). 

"Alabemos al Señor" (Alabanzas infantiles, n° 2). 

"Cantemos al Señor" (Alabanzas infantiles, n° 4). 

"Amo a Cristo" (Alabanzas infantiles, n° 1 1). 
Misión 

Comparta la historia de Misión para niños. 
Ofrenda 

Diga: Nuestras ofrendas van a ayudar a las personas a saber que 
Jesús las ama y también cuida de ellas. 
Oración 

Siéntense en círculo. Sostenga la figura de Jesús en su mano. Diga a los 
niños que iniciará la oración agradeciendo a Jesús por una cosa. Luego pa- 
sará la figura de Jesús al niño que está a su lado. Ese niño agradecerá a Jesús 
por otra cosa y luego le pasará la figura al siguiente niño y ese niño también 
agradecerá a Jesús por algo. Continúe alrededor del círculo hasta que cada 
niño haya tenido la oportunidad de agradecer a Jesús por algo. 



*En cualquier momento durante el prograr 






o alabar a Dios ce 



Necesita: 

□ un cuadro 
o figura en 
fieltro de 
Jesús 



LECCIÓN 8 







Lección bíblica 



Necesita: 




Aplicación de la historia 

Doble el papel como acordeón, para 
hacer una cadena de diez hombres una 
vez recortado el modelo (Ver la ilustra- 
ción). 

Lea o relate la historia 

Jesús y sus discípulos caminaban por 
el camino que llevaba a Jerusalén. 
(Empiece a recortar el papel mientras 
habla.) Cuando se acercaron a una aldea, 
Jesús escuchó a un grupo de hombres 
que lo llamaban desde lejos. Los hom- 
bres llamaban y llamaban: —¡Jesús, 
Maestro, ten compasión de nosotros! 
Pero no se acercaban a Jesús. Sólo esta- 
ban de pie gritando a lo lejos. Había diez 
hombres (Muestre a los niños la cadena 
de diez muñecos.) ¿Saben cuántos son 
diez? ¿Pueden mostrarme con sus 
dedos? Ayúdenme a contarlos, así estare- 
mos seguros que tenemos diez hombres 
aquí. (Deje que los niños cuenten los hom- 
bres de la cadena de papel.) 

Estos hombres estaban enfermos. Ellos 
tenían una enfermedad llamada lepra. La 
lepra puede matar los nervios de su 
cuerpo. Los nervios nos permiten sentir 
las cosas. Además puede causar heridas 
en la cara, en las manos y en los pies. 
¿Pueden ayudarme a convertir a estos 
hombres en leprosos? (Distribuya los mar- 
cadores rojos o las calcomanías rojas y deje 
que los niños las coloquen en los hombres 
de la cadena de papel o les pinten manchas 
rojas con el marcador Pídales que les dibu- 
jen caras tristes. Para clases grandes, tenga 
disponible una segunda cadena de diez 
hombres, así todos los niños podrán partici- 
par.) Estos hombres realmente se ven en- 
fermos, así como aquellos leprosos. 

En el tiempo de Jesús, cuando alguien 
tenía lepra, debía abandonar su hogar. 
Nunca más podían vivir con su familia 
porque podían contagiarlos con la lepra. 
No podían abrazar ni besar a sus hijos, 
porque corrían el riesgo de contagiarlos. 
No podían ir a la iglesia con otras perso- 



nas, porque podían contagiar a las per- 
sonas de la iglesia. Si alguien enfermaba 
de lepra, lo expulsaban de la aldea para 
vivir con otras personas que tenían lepra. 
La gente de la aldea venía y les dejaba 
comida y enseguida se apartaban. 
Cuando se iban, los leprosos podían 
venir y tomarla. Tampoco podían andar 
por donde estaban las personas sanas. Si 
alguien se acercaba a ellos por accidente, 
debían gritar: "impuro", "impuro", y ale- 
jarse en otra dirección para que las per- 
sonas no se acercaran demasiado y 
pudieran contagiarse de la enfermedad 
también. 

¿Cómo se sentirían si tuvieran que 
vivir fuera de su casa y de su pueblo, 
solos por causa de una enfermedad, y tu- 
vieran que gritar "Impuro, impuro" si al- 
guien se les estuviera acercando? 

Ahora voy a necesitar su ayuda. Cada 
vez que diga "leprosos", quiero que 
digan "¡impuro, impuro!" Así como ellos 
tenían que hacer. Los leprosos no se sen- 
tían felices con eso, así que se los oía 
muy tristes cuando lo decían. ¿Pueden 
hacer que se oiga muy triste? (Practique 
con los niños varias veces.) 

Los diez leprosos ("¡Impuro!, ¡Impu- 
ro!") habían escuchado acerca de Jesús. 
Ellos sabían que había sanado a mucha 
gente y tenían la esperanza de que los 
sanara de su enfermedad. Y ahora lo 
veían caminar por el sendero que llevaba 
a su aldea. Así que, a la distancia, empe- 
zaron a llamarle. 

Jesús sabía que no podían acercarse a 
él. Sabía que ellos estaban leprosos 
("¡Impuro!, ¡Impuro!") Él los amaba y 
quería ayudarlos. 

Así que Jesús les dijo: —Vayan, mués- 
trense al sacerdote en el templo. Esto 
podría parecemos extraño, pero en el 
tiempo de Jesús el sacerdote decidía si 
una persona tenía lepra o no tenía. El sa- 
cerdote era el único que podía decir si 
alguien tenía que abandonar su familia. Y 
el sacerdote era el único que podía per- 



LECCIÓN 8 



mitir a una persona regresar y vivir con 
su familia. Así que Jesús les dijo a los le- 
prosos ("¡Impuro! ¡Impuro!") que fueran 
a mostrarse al sacerdote. 

Aunque las personas todavía tenían 
lepra, hicieron lo que Jesús les dijo. 
Fueron directo con el sacerdote, y mien- 
tras iban, sanaron. ¡Repentinamente la 
lepra había desaparecido! (Voltee la ca- 
dena de hombres de papel y muestre el re- 
verso que está blanco y limpio.) ¡Estaban 
curados! ¡Sus heridas habían desapare- 
cido y su piel nueva se veía suave y salu- 
dable. Podían sentir sus pies otra vez. 
¡Ahora podían correr! Estaban muy feli- 
ces. ¡Casi no podían esperar para ver al 
sacerdote! Pronto podrían regresar a su 
hogar. 

Jesús y sus discípulos observaban a la 
distancia a los diez hombres corriendo. 
Repentinamente, uno de ellos se detuvo y 
se dio vuelta. ¿Qué andaba mal? ¿No ha- 
bría sido sanado? Nueve de ellos siguie- 
ron corriendo (rompa un tiombre de la 
cadena de muñecos de papel y quite de la 
vista los nueve) pero uno estaba regre- 
sando. Estaba gritando algo. Gritaba 
¿"Impuro, Impuro"? No, él gritaba otra 
cosa. Sonaba como, "¡Gloria a Dios!" 
"¡Gloria a Dios!" Corrió todo el camino 
de regreso hasta Jesús y se echó a los pies 
de él. —Gracias, Jesús —dijo— ¡Gracias, 
muchas gracias! ¡Gracias por sanarme! 

No sé si este hombre sabía que David 
había escrito un versículo que dice 
"Señor y Dios mío, siempre te daré gra- 
cias", pero era lo que estaba haciendo. 

Jesús le sonrió. Estaba feliz porque 
este hombre estaba sano. Pero, Jesús es- 
taba un poquito triste también. Él dijo: 
—¿Acaso no eran diez los que quedaron 
limpios de su enfermedad? ¿Donde están 
los otros nueve? Ellos no habían regre- 
sado para agradecerle a Jesús. Sólo un 
hombre de los diez dijo gracias. 

A Jesús le gusta sanar a la gente. Le 
gusta ver a la gente feliz y le gusta escu- 
char a las personas decir gracias. 
Adoramos a Jesús cuando le agradece- 
mos por lo que hace por nosotros. 
Démosle gracias ahora mismo por el cui- 
dado que tiene de nosotros (dé una corta 
oración de agradecimiento). 



Para reflexionar 

Diez hombres 

Diez hombres al lado del camino; 
enfermos y tristes. 
¡Llegó jesús! ¡Los sanó! 
¡Y todos se alegraron! 
Diez hombres felices corrían a casa di- 
ciendo: 

"¡Vamos a contarle a nuestros amigos"!" 
Pero un hombre se detuvo, miró hacia 
atrás, regresó y dijo... "¡Gracias, Señor!" 



Pregunte: ¿Cómo piensan que se 
siente Jesús cuando le decimos gra- 
cias? ¿Por qué puedes agradecerle? 



Estudio bíblico 

Abra su Biblia en Lucas 1 7:1 1 . Sos- 
tenga la Biblia para que los niños puedan 
ver los versículos 11 al 1 9, y diga: Aquí 
encontramos la historia de hoy en 
la Palabra de Dios, la Biblia. Lea los 
versículos 1 1 al 1 9 en voz alta. Haga pre- 
guntas relacionadas con los versículo. 



Versículo para memorizar 

Abra su Biblia en el Salmo 30 y señale 
el versículo 12. Diga: Aquí encontra- 
mos el versículo para memorizar en 
la Biblia, la Palabra de Dios. Lea el 

texto señalando cada palabra conforme 
la va diciendo. 

Enseñe a los niños el canto tema de 
el versículo para memorizar, cantándolo 
con la melodía de "Demos gracias" 
(Alabanzas infantiles, n° 6), con la si- 
guiente letra: 

Di-ce el Salmo 
treinta versículo doce: 
"Siem-pre te da-ré 
las gracias Dios" 

Cántelo varias veces hasta que los 
niños aprendan las palabras con la to- 
nada. 




Necesita: 



Necesita: 

Q Biblia 



LECCIÓN 8 



e 



Necesita: 

□ papel o tela 

□ lápices de 
colores o 
crayones 

□ calcomanías 
de perso- 
nas, anima- 
les, cosas 
de la natu- 
raleza, etc. 

□ cuadros y 
pegamento 
(opcional) 



Aplicando la lección 



A. Bandera de 
agradecimiento 

Corte con anticipación el papel o tela 
en triángulos para las banderas. Escriba 
"Gradas fesús" en cada bandera. Deje 
que los niños pinten sus banderas y le 
añadan calcomanías o dibujos de cosas 
por las cuales a ellos les gustaría agrade- 
cer a jesús. (Opción: provéales de dibu- 
jos o cuadros de revistas y permita que 
los niños las recorten y peguen en sus 
banderas.) 

Para reflexionar 

Invite a los niños a mostrar sus ban- 
deras y hablar acerca de ellas. (Los gru- 
pos grandes: asigne cinco o seis niños a 
un adulto ayudante.) 

Concédales tiempo para responder 
cuando dice: Ustedes hicieron una bo- 
nita bandera de agradecimiento. 
Llévenlas a casa y pónganlas en un 
lugar donde les recuerde agradecer 
a Jesús cada día por todas las cosas 
buenas que nos da. Y siempre re- 
cuerden que podemos agradecer a 
Jesús en cualquier momento y lugar. 

adoramos a jesús cuando le 
ag;^adecemos. 

Repítanlo conmigo. 



B. Agradecimiento 
internacional 

Enseñe a los niños a decir gracias en 
dos o tres de los siguientes idiomas: 

Francés: Merci 

Inglés: Thank you 

Suizo: Tack 

Portugués: Obrigado 

Alemán: Danke 

Ruso: Spasiba 

japonés: Arigato 

Chino: Shie shie 

Indostaní: Terimabasih 

Para reflexionar 

Diga: Hay muchas maneras dife- 
rentes de decir "gracias" a Jesús, 
así como hay muchas cosas por las 
cuales agradecerle. A Jesús le gusta 
escucharnos decir "gracias". 

ado;^amos a jesús cuando le 
ag;^adecemos. 



Repítanlo conmigo. 




LECCIÓN 8 



O 



Compartiendo la lección 



Necesita: 



□ listón o 
cuerda 



Listones de Recuerdo 

Diga: Algunas veces, cuando las 
personas necesitan recordar algo 
usan su reloj en el 
otro brazo o se 
ponen una banda 
alrededor de la mu- 
ñeca. De esa forma, 
cuando sienten el reloj o la banda, 
podrán recordar que tenían algo 
que hacer. Otras personas se atan 
un cordón alrededor del dedo. No 
solamente ellos sienten el cordón, 
sino que otras personas les pregun- 
tarán por qué están usando un cor- 
dón alrededor de su dedo. 

Voy a atar un cordón alrededor 
de su dedo. Quiero que recuerden 
agradecer a Jesús por lo que hace 
por ustedes. Y cuando alguien les 
pregunte por qué están usando ese 
cordón, díganle que es para recor- 
darles agradecer a Jesús. 



Ate un listón de 20 cm de largo alre- 
dedor del dedo índice de cada niño. 

Para reflexionar 

Conceda tiempo para responder 
cuando pregunte: ¿por qué podría- 
mos decirle gracias a Jesús? ¿Cómo 
creen que se siente Jesús cuando le 
agradecemos por algo? ¿Por qué 
les gustaría agradecerle, ahora 
mismo? Vamos a hacerlo. Así que 
cierren sus ojos e inclinen su ca- 
beza y digan despacito una oración 
de agradecimiento a Jesús. Conceda 
tiempo. 

Cuando vayan a casa hoy, mués- 
trenle su listón a alguien y díganle 
por qué lo tienen. Dejen que les re- 
cuerde a ustedes y a ellos de agra- 
decer a Jesús por todas las cosas 
buenas que disfrutaron hoy. 
Después de hoy, si desean, den su 
cordón a alguien para que también 
se acuerde de agradecer a Jesús. 



Clausura 

Canten una oración de agradecimiento. Sugerimos: 
"Demos gracias al Señor" (Alabanzas infantiles, n° 6), 
"Cantemos al Señor" (Alabanzas infantiles, n° 4).